9.11.08

De mi fundamentalismo musical

Practico el extremismo musical, si tal cosa existe. La explico. Para tener fe en algo, para creer que lo cura todo o que le da sentido al mundo, hace falta ser una especie de fundamentalista, de otro modo caería en la tibieza. Sería como creer en Dios a medias, y todos sabemos que si tienes grandes dudas de quién puede ser ese señor, entonces no eres de los que cree.

La musica es la unica cosa que me hace pensar que el paso de la raza humana por la tierra ha valido la pena. Como dijo Cioran, hay textos formidables, pero ninguno es absoluto. La musica se contiene a si misma y es autoconsistente.

La ciencia no me produce para nada el mismo efecto. Puede ser portentosa y admirable, pero su comprensión es la que es humana, porque involucra al hombre como descubridor. La ciencia en sí misma es la naturaleza, de la cual formamos parte y hemos descubierto a través del tiempo para explorarla. Nunca podríamos contravenir las máximas de la naturaleza, porque aunque juguemos a manipular la vida y los materiales, no podemos llevarlo más lejos de lo que la termodinámica o el caos permitan.

La tecnología ha transformado al hombre y al mundo, y también es formidable, pero el mundo seguiría funcionando sin ella, la raza humana misma podría subsistir sin ella.

Tal vez pienses que la música también es prescindible, y tal vez lo sea, pero al menos me da la fe que necesito para creer en algo que esté por encima de todos nosotros, en algo finalmente ideal, incorpóreo y espiritual, aspectos que ninguna actividad humana tiene.

Ayer Ruvalcaba mencionó al sonido de los animales, sus voces, las que tocan nuestro ser más profundo, justo por trascender al lenguaje y ser sonido, primigenio, absoluto, universal, pues.

23.9.08

¿Qué tan probable es morir por causa de una elefanta camino a Teotihuacán?

¿Cuál es la probabilidad de que yendo hacia las pirámides de Teotihuacán una elefanta (puede o no ser del Circo Unión) se atraviese en el camino, el autobús en el que viajes tenga la mala suerte de impactarse con ella -matándola-, y no sólo eso, también tengas la mala suerte de morir en el siniestro.

Digo, es que en México los elefantes no son fauna endémica. Lo mismo en la India o en Buenavista (¿Todavía habrá circo permanente en Buenavista, Buenavista, Buenavistaaaaaa?) sería cosa de todos los días.

De esto han de saber mucho los que trabajan en el mentado risk assessment o algo así. De tal modo que para situaciones comunes se tiene una siniestralidad bien clara que puede ayudar a establecer el pago de primas y las coberturas. Esto realmente no tiene nada que ver, porque si chocas con un elefante, aunque tengas seguros El águila has de poder cobrar la póliza. Lo cierto es que los de El águila, además de hacer hasta lo imposible por no pagarte, también se la-mentarán de algo tan absolutamente improbable. Quién sabe, como se las gastan las aseguradoras, DEBE haber en algún lugar una cláusula en letras pequeñísimas que exima de la cobertura aquellos accidentes producidos por elefantas mal amarradas.

De hecho, ahora en el país ha de ser más fácil morir a manos del narco (más aún si se está en el bisne) que en un simple choque. De hecho, morir por culpa de la elefanta (o más bien, de quien la dejó mal amarrada) es sólo un choque, un accidente vial, pues, uno con una elefanta.

Todo esto acaba de pasar, y aquí está la nota:

http://www.milenio.com/node/83891

Como todos los días, como cuando se atraviesa un perro pero no nos morimos porque sólo escuchamos el doloroso crunch bajo las llantas. Bueno, yo nunca he atropellado a un perro pero eso me han contado.

Ya fatalistas, francamente, si me dieran a elegir cómo morir preferiría una muerte un tanto exótica. Ja! como si importara. Importa? Si ya muerto -al menos para los que profesamos el no-hay-más- no hay memoria ni constancia de la conciencia. De todos modos, estoy seguro que pocos han de ser indiferentes a su muerte, al cómo de su muerte, quiero decir. A lo mejor es como dice Kundera en Inmortalidad, donde se le ocurre que a los humanos lo que nos gusta es esa trascendencia, aunque no nos toque vivirla, aunque ni siquiera podamos controlarla. Justo como le ha pasado a todas las grandes personalidades que ahora -mucho más ahora- que están bien muertas son perfectamente incapaces de cambiar en algo la percepción que el mundo tiene de ellas. Ciertamente el deja un poco a un lado que todas esas personalidades -normalmente- vivieron intensamente y disfrutaron dejando esa huella, siendo célebres, pues.

Pero estamos hablando de la muerte. Si te preguntan cómo te gustaría morir, tal vez sea trascendente para ti porque la pregunta desde otro punto de vista -uno más humano- sería 'cómo te gustaría que te recuerden'.

Todo esto es absurdo para el nihilista, quedándose todo en el terreno de la vanidad terrenal, lo cual no le quita nada de trascendente. En cambio, para el creyente en el más allá, ahora todo tiene sentido, porque incluso ese cómo hace la diferencia entre irse al carajo o al cielo.

De todos modos, como dicen algunos sicólogos, a través de la vida humana la muerte y la idea acerca de la misma siempre es distinta. Con esto, a lo mejor justificamos por qué Kundera no escribió todo esto cuando joven, cuando prefería hablar de ideologías y nihilismo de sobremesa. Tengo una mejor: las sinfonías de Mahler tienen un bonito gradiente de concepciones de la muerte, que van desde el joven que ve morir al ser ajeno y lamenta esa muerte, así como la muerte "de fábula a la manera de Callot", o la muerte en el entorno más bucólico, pastoril. Cuando nos vamos acercando al final de su obra, la cosa se pone igual de moribunda (no se me ocurre otro adjetivo), pero con otro tono, uno mucho más oscuro, más desesperado, todavía contemplativo, todavía romántico, pero ahora sí, plenamente consciente de la muerte propia, que es la única que experimentamos pero nunca podremos componerle una sinfonía. Bueno, tal vez él trató, pero nomás le salió completo un Andante - Adagio. Dicen los que la han escuchado (no me cuento porque hasta la fecha no he tenido ganas de oírla -es en serio-), que es puro dolor, casi como las canciones de Sin Bandera.


¿Qué tan probable es que termine de escribir la tesis de doctorado antes de noviembre? A este paso, es poco probable. Tampoco puedo forzar al intelecto. Cuando no hay, no hay. No es cierto. Qué mentira (veane dixit). He tenido peores momentos en los que la concentración ha tenido que imponerse, pero ha sido más bien un escape, algo así como work-a-holicismo a escala.

Es puro azote, ya mero sale. Es puro writer's block, es puro paisaje moravo que me distrae. Bueno, a escribir.

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23.9.07

Tanto Mahler y tan poco tiempo!

¿Cómo dice el poema aquel? Es tan corto el amor, es tan largo el olvido...

El año pasado la OFCM, en manos de Barrios, tocó todas las sinfonías de Shostakovich. Aquello fue un acontecimiento, porque no todos los días -que va!, no todos los años- existe la posibilidad de decir que hace justamente 100 (eso fue en el 2006) nació el célebre DSCH. Sin mayor preámbulo tocaron todo el año pasado, tocaron las quince, las quince en un año, aunque parezca demasiado. Claro, también se permitieron pecadillos, como uno que otro vals y mueca musical del estilo.

Lo interesante -y que simplemente pasó- fue que decidieron dedicar el 2007 a toda la producción de Mahler. Eso ya no es noticia, porque la primera se tocó hace ya varios -muchos!- meses, sin embargo, vale la pena comentar que más allá de reseñar cada una de las sinfonías que fueron ejecutando mes a mes, el simple acto de dedicar todo el año a la producción mahleriana, es de celebrarse. No, no se ha de terminar el 2007 sin que recordemos que fue año Mahler, aunque el mismo Mahler no haya nacido ni muerto en año que pueda asociarse: porque si hacemos cuentas, naciendo en 1860 son 147 años de su nacimiento, por otro lado, como murió en 1911, hace 96 años que lo recordamos. Está claro que ninguno de los dos números está para darnos motivos numéricos y celebrar.

No importa, la séptima es en unos cuantos días (5 y 6 de octubre) y esperemos que nos de esas luces tan raras que incluso ahora nos parecen algo más que extravagancias.

He de reconocer que estoy a la expectativa, porque es la única que nunca he escuchado en vivo, y es mi favorita. Ya veremos qué tal suena porque, ciertamente, las demás no han decepcionado, que va, han dejado anécdotas para recordar:

i. La primera, con Suaste a todo pulmón, bastante fresca.

ii. La segunda, con la orquesta en sordina desde el vestíbulo de la sala Silvestre Revueltas, videograbada y transferida en vivo hasta los ojos de Barrios, para que pudiera dirigirla.

iii. La tercera, en el atrio del Palacio de Mineria, con el trombón tan nocturno y las trompetas tan lejanas, en el piso superior, acompañando al coro de niños que desde arriba cantaban semejando ángeles, una comparación que en esta interpretación fue totalmente válida.

iv. Maravillosa cuarta, ni que decir. Aunque claro, no supera la cuarta del 2003 con la OSM e Irasema -siempre Irasema- Terrazas.

v. Apocalíptica -así le dice Brennan-, aunque difiero, porque es más bien explosiva, es toda juventud y joie de vivre, muy al estilo mahleriano, saliendo del infierno para tocar el cielo.

vi. Absolutamente sorprendente, porque vivirla en la más furiosa tormenta y pasar tres apagones -para tener que reiniciar- le dio toda, toda la atmósfera de Trágica. En resumen: Puro miedo mahleriano al terrible destino.

Nos quedará hablar de la séptima en unos días. Curiosamente, hay que recordar que la última vez que se ejecutó fue en el 2001, si no mal recuerdo, fue la OSEM y con Bátiz. Brennan (más no supe) dijo que sonó bien. Le queda ahora a Barrios dejar una muy buena impresión de ésta, la sinfonía menos ejecutada de Mahler, la canción de la noche.

Hay que agarrarse! porque no tardan ya la octava y novena... ya veremos.

26.5.07

Regreso a la isla desierta

Ejecutemos de nuevo la lista, pues no es lo mismo un antes que un después.

1. Primera Sinfonía de Brahms
2. Segunda Sinfonía de Chávez, Sinfonía India
3. Tercera Sinfonía de Schumann, Renana
4. Cuarta Sinfonía de Tchaikovsky
5. Quinta Sinfonía de Mahler
6. Sexta Sinfonía de Beethoven, Pastoral
7. Séptima Sinfonía de Shostakovich, Leningrado
8. Octava Sinfonía de Schubert, Inconclusa
9. Novena Sinfonía de Bruckner
10. Sinfonía Turangalila de Messiaen

La obsesión conduce irremediablemente a los cuartetos:

1. Schubert, Quartettsatz - Qué hubiera sido de la música si Franz si hubiera llegado a los 32?
2. Brahms, no. 2 - Granítico.
3. Debussy, Op. 10 - Nomás tiene uno y es sublime.
4. Shostakovich, no. 15 - Más negro y profundo, imposible.
5. Beethoven, no. 16 - Porque con éste (y los otros últimos) no hizo falta una décima sinfonía.
6. Schönberg, no. 2 - Letanía nocturna que recibió al siglo.
7. Villa-Lobos, no. 6 - El Amazonas: húmedo, rico, colorido!
8. Bartók, no. 6 - Neurosis y futuro.
9. Tchaikovsky, no. 1 - El romance y la noche perfumada
10. Dvorak, no. 12, Americano - La jovialidad que da contemplar el mundo con ojos nuevos.

No hace falta más para generar con esto todo lo que existe en mis oídos

2.2.07

Sonata para piano no. 21, D 960

A veces me revuelvo entre las sábanas
y sueño con ser una sombra que sueña contigo
en una noche perpetua
donde tu aroma
que es clavo y es vainilla
me guía hacia ti
como el Molto moderato de la sonata D 960 de Schubert

Los compases detienen el tiempo
y juega mi sombra entre tus sábanas
se reinventa, te toca hasta fundirse en ti, se multiplica en tu interior
Se queda a tu lado y te acaricia con pinceladas de luna
ningún reloj existe, la misma luna sabe que somos uno

Por las noches me acompaña esta sonata
mi mente se sumerge en ese tema tan de Schubert
nostálgico y contrastante
cuarenta y cinco minutos de su último año
este Molto moderato delicadamente obsesivo
que se extingue lentamente y me trae ensoñaciones

Sin advertirlo
la noche ha abordado el Andante sostenuto
sustancia de recuerdos y evocaciones
como un lento despertar después de tibios sueños de ayeres
Me encuentro en la noche
y me baño en un dulcísimo Scherzo
sintiendo sus notas como gotas de lluvia
que alegran mis labios y besan mis ojos
La lluvia se desvanece
y trae destellos de un Allegro ma non troppo
afirmación de la vida, efímera y melodiosa, como la de Schubert

A veces mi vida toda se acurruca en una sonata
cuando Richter y Haskil y Kempff y Lupu
hacen cantar al piano esta música
perfecta para corazones que no se pueden dormir a las tres de la [mañana

Todas las almas que buscan entre los silencios de la Sonata D 960
lo tienen por remedio infalible
unas cuantas notas administradas antes de irse a la cama
ayudan a bien dormir.

14.1.07

(Re)Comencemos por un test: ¿Cuál compositor ruso te tocaría ser?

De un divertido link sale este test, que explora la personalidad de formas muy profundas y lleva a conocerse a sí mismo a través de la gran tradición musical rusa. Ni modo, me tocó DSCH, ¿por qué será?

If I were a Dead Russian Composer, I would be Dmitri Shostakovich!

I am a shy, nervous, unassuming, fidgety, and stuttery little person who began composing the same year I started music lessons of any sort. I wrote the first of my fifteen symphonies at age 18, and my second opera, "Lady Macbeth of the Mtsensk District," when I was only 26. Unfortunately, Stalin hated the opera, and put me on the Enemy Of The People List for life. I nevertheless kept composing the works I wanted to write in private; some of my vocal cycles and 15 string quartets mock the Soviet System in notes. And I somehow was NOT killed in the process! And Harry Potter(c) stole my glasses and broke them!

Who would you be? http://www.doppelgriff.com/russian/ Russian Composer Personality Test





Addendum reciente:

Me aventé el de los compositores alemanes y sí, para variar, me tocó ahora ser Mahler... vaya novedad.

Aunque Mahler no es exactamente alemán... creo que ni él sabía qué nacionalidad tenía... ja!

Decía algo muy curioso:

Se sentía tres veces extranjero, i. Como bohemio en Austria, ii. Como austriaco entre alemanes, y iii. Como judío en el mundo... Uno siempre es intruso, nunca bien recibido.

Pobre Mahler.

23.4.06

Sí, fue Galileo

Dénme una palanca y un lugar dónde pararme y moveré al mundo

Primera variación, casi da capo:

Dénme un buen ligante y un metal ingenioso y moveré al mundo



Me queda claro qué quiso decir nuestro ilustre italiano.

Nada de alquimia, nada de vaticinios guajiros, en el siglo dieciséis este hombre críptico nos decía el futuro de la catálisis.

19.9.05

Vocacion de jardinero

No soy yo quien puede mantener verdes y frondosas las plantas, no.

Pruebas varias me lo dijeron en este departamento: aquel romero moribundo; la albahaca que nunca pudo llevarse con el tomillo; el tomillo que, calculo, tuvo graves problemas de adaptación al compartir la misma maceta; la maceta rota que escurría más agua de la que le agregaba.

Es seguro que el escaso vientecillo que acarrean mis pasos y el abrir y cerrar de puertas nunca fue suficiente. La pobre iluminación que trae mi ausencia en este primer piso; mi brutal incapacidad para recordar fechas de cumpleaños, obligaciones varias y turnos de alimentación terminaron con sus vidas.

Debí sospecharlo. Cuando uno olvida alimentarse, es poco probable que recuerde cuándo debe alimentar a los vegetales. No puedo ocultar esta pesadez por haber dejado morir tan aromáticas hojas. Volveremos a los frascos de albahaca y romero secos; se acabó el sentirse como en el campo, con la libertad de otear desde lo más alto de la colina y detectar un buen brote de hierbas aromáticas. Me quedará recordar el incidente como algo de lo que no soy capaz.

Como recordatorio tengo aún esta maceta quebrada en dos, que está desportillada y recoge aún algunas hojillas grises de lo que fuera una planta de tomillo. Las otras dos, de tanta tristeza decidí ponerlas al pie de la puerta, fuera de casa; que el sol bruña sus hojas y éstas saquen el mejor partido de sus rayos, ahora que apenas se levantan de la maceta.

Siempre queda un consuelo ¿Qué sería de los solitarios como yo sin las xerófitas y todas esas plantas que se contentan con recibir el delgado espejo de agua de este vaso? De seguro nuestra vida sería aún gris... aunque tantas espinas comienzan a hacerme pensar que jamás podré acariciar este inveterado cactus.

Ahí se quedará, él es el de las espinas, sobre la improvisada mesa de centro que es el baúl que heredé del abuelo; junto a la bonachona estatuilla color terracota con forma de perro. No es la mejor compañía, pero dudo poder ofrecerle más.

Addendum del 26 de agosto 2006

Después de mi ausencia, y aprovechando las virtuosas manos de mi vecina, mis plantas son ahora verdesverdesverdes ¿Cómo es eso?

i. Cuando las plantas se dieron cuenta del cambio temporal de potestad, decidieron levantar su raquítica huelga de hambre y crecieron como helechos prehistóricos,

ii. Las copiosas lluvias las riegan aunque yo ni cuenta me dé (también es cierto que recibí un oficio del Cactus, quien indignado exigia mayor atención para encargarme de la poda de las inevitables yerbasmalas, además de una reducción inmediata de su ración diaria de agua), y la más importante

iii. Mi vecina, quien le habla por las mañanas y las mima, cosa que yo no podría ni sabría hacer.